Los niños pidieron disfrutar de payasos, magos, globos y aparatos mecánicos, los principales restaurantes de la ciudad ofrecieron sus exquisiteces a los ciudadanos, se organizaron juegos de baloncesto, tenis y fútbol y durante más de 4 horas la gente pudo estar con sus autoridades, que con sus palabras y actos pudieron transmitir el mensaje inequívoco de que han cumplido sus promesas y establecido las bases de un orden comunal que cada vez se orienta más en el sentido de responder a las necesidades y aspiraciones de los residentes de Doral.